En Holanda Se Aparta A Los Árabes
Las recientes leyes holandesas son abiertamente discriminatorias. Es efectivo que el gobierno impide la reunificación familiar y pone trabas a la vida familiar y sentimental de los moros. Son leyes, no discursos. Poco importa que tal o cual haya estado en Holanda y piense esto o lo otro. Debería ese forista defender esas leyes o los motivos aducidos por los legisladores y ministros, y no gritar incoherentemente que es mentira. Es verdad que Holanda es un país donde la población mora está integrada. También es verdad que el gobierno ha decretado leyes que, por ejemplo, permiten detener a una persona sin cargos y sin acceso a abogados. Esto es una violación grave e injustificada del estado derecho, como han resuelto justamente los lores británicos a propósito de leyes idénticas en su país. Es verdad que si eres moro debes ganar un 120% del salario mínimo si te quieres casar con alguien de algún país llamado del tercer mundo o árabe.
Este ambiente intolerante de acoso permanente se respira en todas partes y no amenaza sólo a los musulmanes y extranjeros. El gobierno holandés exige que se rechace el terrorismo, pero al mismo tiempo espera que se apoye su intervención en Iraq al lado de los norteamericanos. Muchos consideran esta postura falsa, pues mide las cosas con raseros diferentes. Y el gobierno se niega a ver en su intervención en Iraq una de las fuentes del resentimiento árabe y pretende que el resentimiento en realidad no es tal sino proviene de un intento de imponer una teocracia musulmana en el país. Es difícil encontrar palabras para describir la inverosímil estupidez y mala fe del gobierno holandés. Al mismo tiempo, tolera -incluso, predica- la violencia anti-musulmana y califica en un acto de intolerable arrogancia y racismo a esos criminales como "nuestros jóvenes exaltados". Hasta el día de hoy, el gobierno sigue negando protección a templos musulmanes, lo que es un notorio abandono de sus deberes.
Este ambiente intolerante de acoso permanente se respira en todas partes y no amenaza sólo a los musulmanes y extranjeros. El gobierno holandés exige que se rechace el terrorismo, pero al mismo tiempo espera que se apoye su intervención en Iraq al lado de los norteamericanos. Muchos consideran esta postura falsa, pues mide las cosas con raseros diferentes. Y el gobierno se niega a ver en su intervención en Iraq una de las fuentes del resentimiento árabe y pretende que el resentimiento en realidad no es tal sino proviene de un intento de imponer una teocracia musulmana en el país. Es difícil encontrar palabras para describir la inverosímil estupidez y mala fe del gobierno holandés. Al mismo tiempo, tolera -incluso, predica- la violencia anti-musulmana y califica en un acto de intolerable arrogancia y racismo a esos criminales como "nuestros jóvenes exaltados". Hasta el día de hoy, el gobierno sigue negando protección a templos musulmanes, lo que es un notorio abandono de sus deberes.
¿Tiene Lazos Mohammed B. Con El Terrorismo Internacional?
Sorprende la atención que se otorga a noticias policiales como esta. Su objetivo aparente, más que informar, parece ser convencernos de que el asesinato de van Gogh hace parte de una estrategia terrorista musulmana internacional. De ahí el énfasis en los vínculos entre marroquíes de diversos países de Europa. En sí mismo, el dato es irrelevante: todos en Europa tenemos amistades y relaciones en otros países de Europa. Pero es dudoso que el asesinato haya sido ordenado. Van Gogh no era un hombre conocido y su importe en la política nacional holandesa era mínimo. Todavía sorprende a todo el mundo por qué se le mató a él. El terrorismo musulmán no tiene necesidad de víctimas específicas, pero ciertamente en Holanda hay enemigos mucho más poderosos del islam que el columnista que amaba a los nazis. En ese sentido, es un asesinato poco político. Es más ideológico, y tiene mucho que ver con la televisión.
Dijo un columnista holandés que lo habían matado a van Gogh porque aparecía demasiado en la tele. Hay mucho de verdad en esto. El columnista y su victimario eran de tómbola. Pero el énfasis en Holanda en los lazos internacionales de Mohamed B., su asesino, tiene más que ver con el intento de su gobierno de ocultar las raíces del malestar musulmán. Se aplica en Holanda un sistema de apartheid a la población extranjera, sobre todo musulmana, en abierta violación de los principios de la UE y de nuestra civilización. Hay foristas que lo niegan. Sin embargo, en Holanda, no te puedes casar con una persona de un país musulmán y del tercer mundo (incluyendo América Latina) si no ganas un 120% del salario mínimo y si no tienes 21 años de edad. Estas limitaciones no se aplican a parejas que provengan de Europa y de países clasificados como occidentales. Y el gobierno, aplicando medidas semejantes, impide la reunificación familiar de familias musulmanas y árabes. Hay un constante acoso de los moros.
Y amenazas permanentes. No sólo protege el gobierno a los grupos fascistas que en los últimos cinco años vienen quemando mezquitas y escuelas -no los considera terroristas y, según dijo el jefe de policía, no tienen prioridad para el gobierno- sino además amenaza con prisión indefinida y sin cargos a quienes se opongan a esas medidas, por considerar que quien se opone es un terrorista. Mientras se encarcela cada vez más a sospechosos árabes, por los más de 60 atentados de este año contra mezquitas y musulmanes sólo se ha detenido a 5 personas. En este ambiente de opresión y acoso, creado por el gobierno mismo, es fácil comprender que surjan extremistas. Suele decirse en el país que tiene fortuna el gobierno en no haber atacado a los católicos, pues entonces la pasarían sus políticos mucho peor que con el terrorismo musulmán. Hay algo de verdad en esto. Si se quisiera imponer un apartheid a poblaciones occidentales, estas probablemente no reaccionarían con la humildad de los moros.
Dijo un columnista holandés que lo habían matado a van Gogh porque aparecía demasiado en la tele. Hay mucho de verdad en esto. El columnista y su victimario eran de tómbola. Pero el énfasis en Holanda en los lazos internacionales de Mohamed B., su asesino, tiene más que ver con el intento de su gobierno de ocultar las raíces del malestar musulmán. Se aplica en Holanda un sistema de apartheid a la población extranjera, sobre todo musulmana, en abierta violación de los principios de la UE y de nuestra civilización. Hay foristas que lo niegan. Sin embargo, en Holanda, no te puedes casar con una persona de un país musulmán y del tercer mundo (incluyendo América Latina) si no ganas un 120% del salario mínimo y si no tienes 21 años de edad. Estas limitaciones no se aplican a parejas que provengan de Europa y de países clasificados como occidentales. Y el gobierno, aplicando medidas semejantes, impide la reunificación familiar de familias musulmanas y árabes. Hay un constante acoso de los moros.
Y amenazas permanentes. No sólo protege el gobierno a los grupos fascistas que en los últimos cinco años vienen quemando mezquitas y escuelas -no los considera terroristas y, según dijo el jefe de policía, no tienen prioridad para el gobierno- sino además amenaza con prisión indefinida y sin cargos a quienes se opongan a esas medidas, por considerar que quien se opone es un terrorista. Mientras se encarcela cada vez más a sospechosos árabes, por los más de 60 atentados de este año contra mezquitas y musulmanes sólo se ha detenido a 5 personas. En este ambiente de opresión y acoso, creado por el gobierno mismo, es fácil comprender que surjan extremistas. Suele decirse en el país que tiene fortuna el gobierno en no haber atacado a los católicos, pues entonces la pasarían sus políticos mucho peor que con el terrorismo musulmán. Hay algo de verdad en esto. Si se quisiera imponer un apartheid a poblaciones occidentales, estas probablemente no reaccionarían con la humildad de los moros.
Presidente Lagos Obstaculiza Justicia
Pero no es el único que debe terminar en el banquillo. El proceso de Pinochet debe ser acompañado de un juicio a sus cómplices y subalternos responsables de los crímenes cometidos durante su dictadura -es simplemente incomprensible que el presidente Lagos haya declarado secreto de estado por 50 años la identidad de sus colaboradores. Muchos de ellos continúan aun en servicio o viviendo de rentas estatales por los crímenes cometidos. Es una aberración y una impudicia que el gobierno socialista pretenda ahora proteger a esos monstruos. También debe ser oportunidad para desmantelar definitivamente la Constitución de la bestia fascista. Eliminarla completamente y convocar a una asamblea legislativa, como propone el antiguo presidente Frei. O iniciar pasos serios para terminar con ella a corto plazo. Mientras sigue en vigor esa Constitución, no se podrá decir que Chile haya realmente terminado de vivir bajo la tiranía pinochetista.
Sin embargo, siempre se supo, desde principios de los años noventa, que las alegadas incapacidades mentales del ex dictador eran una farsa mal montada y, con todo, creídas y aceptadas muy ansiosamente por las autoridades chilenas. Recuérdese que estas entorpecieron los intentos del juez Garzón para juzgarlo en España, prometiendo universalmente que sería juzgado en su país. Nada de eso ocurrió. Entretanto, el tirano guachaca y ahora payaso, no dejaba de dar lúcidas entrevistas y de manejar juiciosamente sus cuentas. Y políticos y jueces aceptaban de buen grado la farsa del criminal. Qué bien que ha terminado ese espectáculo. Ojalá que no lo continúe el presidente Lagos y desista de su ley que declara secreto de estado la identidad de los asesinos. ¿Qué mueve al presidente a dictar un decreto semejante? ¿Quiere protegerlos? ¿No dijo en su momento que estos asuntos quedaban en manos de la justicia? Ese decreto inverosímil entorpece a la justicia y a los tribunales.
Sin embargo, siempre se supo, desde principios de los años noventa, que las alegadas incapacidades mentales del ex dictador eran una farsa mal montada y, con todo, creídas y aceptadas muy ansiosamente por las autoridades chilenas. Recuérdese que estas entorpecieron los intentos del juez Garzón para juzgarlo en España, prometiendo universalmente que sería juzgado en su país. Nada de eso ocurrió. Entretanto, el tirano guachaca y ahora payaso, no dejaba de dar lúcidas entrevistas y de manejar juiciosamente sus cuentas. Y políticos y jueces aceptaban de buen grado la farsa del criminal. Qué bien que ha terminado ese espectáculo. Ojalá que no lo continúe el presidente Lagos y desista de su ley que declara secreto de estado la identidad de los asesinos. ¿Qué mueve al presidente a dictar un decreto semejante? ¿Quiere protegerlos? ¿No dijo en su momento que estos asuntos quedaban en manos de la justicia? Ese decreto inverosímil entorpece a la justicia y a los tribunales.
Mario Vargas Llosa Goza De Libertad De Expresión En Holanda
Uno puede estar de acuerdo con Vargas Llosa, pero él no se pone de acuerdo consigo mismo. Muchas de las cosas que dice son negadas de manera salvaje en Holanda, país donde estuvo embelleciendo las letras sin decir nada sobre lo que pasa en él. Y es lamentable que se preste a la farsa holandesa. Porque MVL puede hablar en Holanda tan tanta libertad como no pueden hacerlo cientos de miles de sus ciudadanos, sobre quienes pesan penas de prisión si acaso sus ministros y jueces de tómbola deciden que "incitan al odio contra sociedades occidentales" [sic], según expresa una reciente ley anti-terrorista. Y MVL pudo ciertamente hablar en su lengua -¿o habló en inglés?-, porque ningún funcionario le exigió que para hablar debía hacerlo en lo que los holandeses llaman lengua materna. No aprovechó nuestro liberal MVL la oportunidad para denunciar que en Holanda se violan principios europeos de los más importantes. No dijo que en Holanda se puede encarcelar a un ciudadano sin juicio ni cargos.
Tampoco recordó que el estado holandés utiliza declaraciones anónimas como pruebas en casos judiciales y que por ello ya hay muchos ciudadanos tras las rejas. No mencionó que en Holanda se ha impuesto un régimen de apartheid de la población musulmana ni que ese estado pretende ocultar la naturaleza de su régimen escudándose en la amenaza terrorista. No dijo que esa misma conferencia a la que asistió forma parte del plan de otorgar una cara europea a su fascismo, que hoy, como sabe, se ha dado en llamar populismo'. (Sin embargo, discutió con Schüssel sobre el tema, porque a Schüssel le parece que Europa necesita un poco de fascismo). La misma semana de la conferencia del escritor se discutía abiertamente en la prensa sobre la "inherente inferioridad de los musulmanes" y se pedía al gobierno que realizara razzias masivas en los barrios de extranjeros para detectar a los sospechosos... de ser "inferiores". Se habló también en la prensa del "carácter inherentemente violento del islam".
Este fin de semana, el director de una revista judía, víctima él mismo del nazismo, llamaba a Holanda y a sus políticos a impedir una re-edición de un nazismo anti-musulmán. El mismo llamado ha hecho antes el antiguo alcalde de Amsterdam, también víctima del nazismo, Ed van Thijn. Se une con ello al llamado de otros prohombres del país, que han advertido sobre la peligrosa pendiente en que se encuentra Holanda en sus proyectos de suspender el estado de derecho y de instalar un régimen aparte para la población musulmana (como el antiguo ministro liberal de Interior, Dijkstal:). Cuando MVL aceptó la invitación holandesa, ¿ignoraba todo esto? Si es el liberal que nos gustaría que fuera, ¿por qué calla y se presta a la farsa fascista? ¿También le parece que suena mal la palabra?
Tampoco recordó que el estado holandés utiliza declaraciones anónimas como pruebas en casos judiciales y que por ello ya hay muchos ciudadanos tras las rejas. No mencionó que en Holanda se ha impuesto un régimen de apartheid de la población musulmana ni que ese estado pretende ocultar la naturaleza de su régimen escudándose en la amenaza terrorista. No dijo que esa misma conferencia a la que asistió forma parte del plan de otorgar una cara europea a su fascismo, que hoy, como sabe, se ha dado en llamar populismo'. (Sin embargo, discutió con Schüssel sobre el tema, porque a Schüssel le parece que Europa necesita un poco de fascismo). La misma semana de la conferencia del escritor se discutía abiertamente en la prensa sobre la "inherente inferioridad de los musulmanes" y se pedía al gobierno que realizara razzias masivas en los barrios de extranjeros para detectar a los sospechosos... de ser "inferiores". Se habló también en la prensa del "carácter inherentemente violento del islam".
Este fin de semana, el director de una revista judía, víctima él mismo del nazismo, llamaba a Holanda y a sus políticos a impedir una re-edición de un nazismo anti-musulmán. El mismo llamado ha hecho antes el antiguo alcalde de Amsterdam, también víctima del nazismo, Ed van Thijn. Se une con ello al llamado de otros prohombres del país, que han advertido sobre la peligrosa pendiente en que se encuentra Holanda en sus proyectos de suspender el estado de derecho y de instalar un régimen aparte para la población musulmana (como el antiguo ministro liberal de Interior, Dijkstal:). Cuando MVL aceptó la invitación holandesa, ¿ignoraba todo esto? Si es el liberal que nos gustaría que fuera, ¿por qué calla y se presta a la farsa fascista? ¿También le parece que suena mal la palabra?
Europa Debe Poner Coto A Fascismo Holandés
El peligro de atentados terroristas aumenta con cada día que Estados Unidos permanece en Iraq. Aumentará también con cada día que se deje pasar sin resolver la ocupación de Palestina. Para Europa, sin embargo, habrá todavía mayores peligros si la UE, o al menos algunos de sus países -léase Holanda, Austria e Inglaterra- continúan su política de acoso y opresión injustificada de sus poblaciones musulmanas. Estas políticas absurdas desde el punto de vista de la seguridad, y absolutamente injustificadas desde cualquier otro punto de vista, están causando cada vez mayor indignación en el mundo árabe a medida que se hacen conocidas y se implementan. Holanda parece ignorar que a diferencia de los años 30, en que junto con Alemania pudo actuar impunemente contra los judíos, las poblaciones extranjeras de hoy tienen estados que no admitirán su maltrato a manos de estos gobiernos fascistas anti-musulmanes. Ayer el gobierno de Irán ha hecho una seria advertencia a Holanda de continuar ese camino.
Es urgente que la UE tome cartas en el asunto y ponga fin a las tropelías holandesas. Las medidas adoptadas por ese gobierno están en flagrante contradicción con la Constitución europea y con todos los valores que llamamos comúnmente europeos. Ayer ha aprobado oficialmente otra medida que perjudica con multas de dinero y amenazas de expulsión a ciudadanos de origen árabe. Como en los años 30 con los judíos, el gobierno se quiere deshacer de sus musulmanes, pero no sin antes robarles y despojarles de sus ahorros. Estas medidas apartan a Holanda y esos otros países de Europa y de la civilización occidental y es muy necesario que la UE impida que Holanda las siga aplicando impunemente antes de que sea demasiado tarde. Holanda busca desde hace un tiempo justificar esas medidas inhumanas y discriminatoria en el marco de la lucha anti-terrorista y pretende hacerlas aprobar por la UE. En suma, para ocultar su verdadera cara, quiere que toda Europa las adopte.
Si la UE cae en la trampa del fascismo holandés, las consecuencias serán terribles e imprevisibles. La UE debe impedir que Holanda continúe aplicando su contraproducente e injustificada política de apartheid y en lugar de reunirse, como en Rotterdam, con elementos fascistas de su gobierno y otros países teutónicos, prestar oídos a otras personas prominentes del país: el ex alcalde de Amsterdam, van Thijn, judío él mismo y sobreviviente de la tiranía nazi, ha hecho un llamado urgente a impedir el apartheid de la población musulmana. También ha advertido de la horrible inclinación del gobierno holandés su ex ministro del Interior liberal, Dijkstal, y otros juristas. Las medidas holandesas empezaron a aplicarse hace cuatro años y nada tienen que ver con la amenaza terrorista. Su gobierno la usa como excusa para instalar el apartheid de los musulmanes. Haciendo así, provoca al mundo árabe a que acuda en defensa de sus gentes y tome represalias contra ese país o contra toda Europa.
Es urgente que la UE tome cartas en el asunto y ponga fin a las tropelías holandesas. Las medidas adoptadas por ese gobierno están en flagrante contradicción con la Constitución europea y con todos los valores que llamamos comúnmente europeos. Ayer ha aprobado oficialmente otra medida que perjudica con multas de dinero y amenazas de expulsión a ciudadanos de origen árabe. Como en los años 30 con los judíos, el gobierno se quiere deshacer de sus musulmanes, pero no sin antes robarles y despojarles de sus ahorros. Estas medidas apartan a Holanda y esos otros países de Europa y de la civilización occidental y es muy necesario que la UE impida que Holanda las siga aplicando impunemente antes de que sea demasiado tarde. Holanda busca desde hace un tiempo justificar esas medidas inhumanas y discriminatoria en el marco de la lucha anti-terrorista y pretende hacerlas aprobar por la UE. En suma, para ocultar su verdadera cara, quiere que toda Europa las adopte.
Si la UE cae en la trampa del fascismo holandés, las consecuencias serán terribles e imprevisibles. La UE debe impedir que Holanda continúe aplicando su contraproducente e injustificada política de apartheid y en lugar de reunirse, como en Rotterdam, con elementos fascistas de su gobierno y otros países teutónicos, prestar oídos a otras personas prominentes del país: el ex alcalde de Amsterdam, van Thijn, judío él mismo y sobreviviente de la tiranía nazi, ha hecho un llamado urgente a impedir el apartheid de la población musulmana. También ha advertido de la horrible inclinación del gobierno holandés su ex ministro del Interior liberal, Dijkstal, y otros juristas. Las medidas holandesas empezaron a aplicarse hace cuatro años y nada tienen que ver con la amenaza terrorista. Su gobierno la usa como excusa para instalar el apartheid de los musulmanes. Haciendo así, provoca al mundo árabe a que acuda en defensa de sus gentes y tome represalias contra ese país o contra toda Europa.
Qué Reprocha Powell A Europa
Es difícil entender los reproches de Powell. Esta claro que la invasión de Iraq no sólo fue ilegal, sino además construida sobre la base de falsedades, manipulaciones y fabricaciones. También que está lejos de formar parte de la lucha anti-terrorista -al contrario, ha provocado más terrorismo y ha empeorado la situación de seguridad en todo el mundo. Además, ha desdeñado los consejos de Naciones Unidas para el período de transición, y en lugar de nombrar un gobierno respetable, ha puesto a su cabeza a un notorio espía y delincuente: Ayad Allawi. También ha desechado los llamados a negociar su retirada de Iraq. Son cuatro puntos en los que Europa y Estados Unidos no se ponen de acuerdo. Un quinto punto es que continúa ignorando la grave situación en Palestina, permitiendo que Israel continúe la cruel y violenta ocupación de ese país. Su voluntad de continuar esta insensata política lo demuestra el nombramiento de Rice y González.
Sobre todo, no sabe Europa qué busca EEUU en Iraq; la verdad de su intervención está rodeada de mentiras. Pero es dable sospechar que la invasión de Iraq tenga más que ver con la ocupación israelí que con el terrorismo e incluso con el petróleo. Las reservas morales y políticas de Europa son comprensibles. No conviene que el mundo, en particular el mundo árabe, asocie a Europa con Estados Unidos. El Occidente que representa este último es una aberración que contradice casi todo lo que en el mundo libre se conoce como Occidente. La mantención del orden público con torturas, los regímenes jurídicos de excepción y la suspensión de las garantías jurídicas y constitucionales, la arbitrariedad en la aplicación de la ley, la codicia y el simple robo como políticas de estado no son ciertamente valores ni prácticas con las que Europa se quiera ver asociada -excepción hecha de países con regímenes proto-fascistas, como Holanda o Austria.
Para acercarse a Europa, Estados Unidos debería cambiar su política exterior y no parece que esté dispuesto a hacerlo. En lugar de acceder a buscar una retirada negociada de Iraq pide insensatamente más tropas. Se desentiende de la ocupación de Palestina. Amenaza a Irán y a Siria. En el orden propiamente administrativo, continúa despojando a ese país de sus recursos. No hace dos meses el presidente Bush ha prohibido como delito contra la seguridad interior la desaparición de 4 mil millones de dólares de la llamada cuenta del pueblo iraquí' (de 5 mil millones). Ha prohibido también la investigación de las relaciones entre la Casa Blanca y las empresas de su vice-presidente. Sigue torturando y sometiendo a regímenes de excepción a un sinnúmero de personas. Así es difícil que EEUU pueda convencer a Europa. Naturalmente, sería bueno que Europa contribuyera a la reconstrucción de Iraq, pero será probablemente mejor hacerlo una vez que las tropas norteamericanas y otras hayan dejado el país.
Sobre todo, no sabe Europa qué busca EEUU en Iraq; la verdad de su intervención está rodeada de mentiras. Pero es dable sospechar que la invasión de Iraq tenga más que ver con la ocupación israelí que con el terrorismo e incluso con el petróleo. Las reservas morales y políticas de Europa son comprensibles. No conviene que el mundo, en particular el mundo árabe, asocie a Europa con Estados Unidos. El Occidente que representa este último es una aberración que contradice casi todo lo que en el mundo libre se conoce como Occidente. La mantención del orden público con torturas, los regímenes jurídicos de excepción y la suspensión de las garantías jurídicas y constitucionales, la arbitrariedad en la aplicación de la ley, la codicia y el simple robo como políticas de estado no son ciertamente valores ni prácticas con las que Europa se quiera ver asociada -excepción hecha de países con regímenes proto-fascistas, como Holanda o Austria.
Para acercarse a Europa, Estados Unidos debería cambiar su política exterior y no parece que esté dispuesto a hacerlo. En lugar de acceder a buscar una retirada negociada de Iraq pide insensatamente más tropas. Se desentiende de la ocupación de Palestina. Amenaza a Irán y a Siria. En el orden propiamente administrativo, continúa despojando a ese país de sus recursos. No hace dos meses el presidente Bush ha prohibido como delito contra la seguridad interior la desaparición de 4 mil millones de dólares de la llamada cuenta del pueblo iraquí' (de 5 mil millones). Ha prohibido también la investigación de las relaciones entre la Casa Blanca y las empresas de su vice-presidente. Sigue torturando y sometiendo a regímenes de excepción a un sinnúmero de personas. Así es difícil que EEUU pueda convencer a Europa. Naturalmente, sería bueno que Europa contribuyera a la reconstrucción de Iraq, pero será probablemente mejor hacerlo una vez que las tropas norteamericanas y otras hayan dejado el país.
La Alianza De Civilizaciones
La idea de una alianza entre civilizaciones tiene por fin reconocer que el terrorismo musulmán amenaza tanto a Occidente como al mundo árabe musulmán y que estos mundos busquen soluciones en conjunto para terminar con este flagelo. Vale decir, no soluciones meramente policiales, que serán a corto plazo obviamente decisivas, sino soluciones a lo que se considera que está en la raíz del problema. La raíz del problema es la ocupación israelí de Palestina. No es necesario ser anti-semita como para darse cuenta de que la ocupación envenena no sólo la relación de Israel con el resto del mundo, sino toda la política internacional. Termina la ocupación es un imperativo moral y político. De su fin se espera que decaiga el apoyo que en el mundo árabe se presta a causas que, como los ocupantes, no desdeñan los métodos terroristas. Una alianza implica también ir ganando terreno en pro de una mayor modernización del mundo árabe.
También detrás de la propuesta se encuentra el propósito de contribuir al desarrollo de esas regiones en el mundo árabe que lo necesiten. Pero implica mucho más. No sólo el mundo árabe debe poner de su parte. También Occidente debe dar muestras de estar a la altura de los principios que dice defender y dejarse de hipocresías. Los actos terroristas cometidos por individuos y grupos son tan injustificados e inhumanos como los ataques bélicos y la destrucción de ciudades. Se ha de capturar y juzgar a bin Laden, pero también Bush debe responder por los crímenes que ha autorizado. Si no es razonable pensar que este último sea efectivamente procesado, debe al menos condenarse severamente su ocupación de Iraq y procurar su fin. Occidente debe intentar poner fin a las aventuras norteamericanas, que no lo representan ni de lejos. Por ello es útil también esta alianza. Ofrece una posibilidad de avanzar hacia el futuro lejos de la arbitrariedad e intransigencia mostradas por el gobierno americano.
También detrás de la propuesta se encuentra el propósito de contribuir al desarrollo de esas regiones en el mundo árabe que lo necesiten. Pero implica mucho más. No sólo el mundo árabe debe poner de su parte. También Occidente debe dar muestras de estar a la altura de los principios que dice defender y dejarse de hipocresías. Los actos terroristas cometidos por individuos y grupos son tan injustificados e inhumanos como los ataques bélicos y la destrucción de ciudades. Se ha de capturar y juzgar a bin Laden, pero también Bush debe responder por los crímenes que ha autorizado. Si no es razonable pensar que este último sea efectivamente procesado, debe al menos condenarse severamente su ocupación de Iraq y procurar su fin. Occidente debe intentar poner fin a las aventuras norteamericanas, que no lo representan ni de lejos. Por ello es útil también esta alianza. Ofrece una posibilidad de avanzar hacia el futuro lejos de la arbitrariedad e intransigencia mostradas por el gobierno americano.
Las Quejas De La Resistencia Iraquí
Un punto de vista pertinente. Con todo, es algo apresurado. Como no ha habido negociaciones, tampoco se sabe realmente cuáles serán las demandas de la resistencia nacionalista sunní. No creo probable que quiera esa resistencia volver al pasado. Según los generales americanos, la política de Bremer creó muchos de los problemas actuales -de hecho, sus medidas provocaron y alimentaron esta resistencia sunní que se ha hecho tan encarnizada. El licenciamiento del ejército iraquí (medio millón de hombres armados) y el despido de los funcionarios sunníes ha creado en ese grupo de la población el sentimiento de que serán ciudadanos de segundo rango en el nuevo Iraq. Bremer actuó en su momento como un mandarín asiático, aplicando un concepto de justicia primitivo y castigando a toda una tribu por los crímenes de algunos. Toda esa inmensa masa de funcionarios despedidos y sin posibilidad alguna de ganarse la vida honestamente proporciona una fuente inagotable de reclutas para la resistencia.
Otra queja de los nacionalistas sunníes tiene que ver con los juicios que se han anunciado para Saddam Hussein y otros mandamases de la tiranía baazista. Pero sobre este punto es posible llegar a un acuerdo. Para ello, sin embargo, habrá que solucionar problemas surgidos en el camino. Y es que en el curso de la guerra sus actuales gobernantes se han hecho culpables de crímenes muy similares. Ya era una fuente de descontento haber puesto en el cargo de primer ministro al espía Allawi (primero lo fue de Saddam Hussein, luego del M16, finalmente de la CIA). Para colmo de males, Allawi ahora es responsable de la destrucción de Faluya. Habrá en fin que hacer la vista gorda sobre un par de cosas. La destrucción de Faluya fue en parte una reacción a los mortíferos atentados contra la nueva policía iraquí. Está claro que realizar las elecciones, lo mismo que postergarlas, sin negociaciones con la resistencia no hará avanzar al país hacia su estabilización. Las negociaciones son fundamentales.
También pueden ser muy positivas. No está nadie esperando que tras las elecciones se implante una teocracia islamita en el país. Hasta el momento los partidos seculares no han tenido oportunidad de darse a conocer. Entre ellos se encuentra el partido pan-árabe, cuya participación en la vida política podría ser un elemento estabilizador de gran importancia. Ahora el partido pan-árabe está en la resistencia y por cierto no está en sus planes participar en las elecciones. Pero si cesaran las hostilidades, ese partido podría participar. Iraq se vería mucho mejor con un gobierno en que las fuerzas seculares y modernistas tuvieran más que decir que los clérigos fundamentalistas. Para eso se necesita tiempo. La resistencia exigirá sin duda el retiro de las tropas americanas. Pero incluso sobre ese punto se podrá negociar. También sería aceptable la intervención de tropas árabes y europeas que garantizaran la seguridad de los nacionalistas y de las provincias sunníes.
Otra queja de los nacionalistas sunníes tiene que ver con los juicios que se han anunciado para Saddam Hussein y otros mandamases de la tiranía baazista. Pero sobre este punto es posible llegar a un acuerdo. Para ello, sin embargo, habrá que solucionar problemas surgidos en el camino. Y es que en el curso de la guerra sus actuales gobernantes se han hecho culpables de crímenes muy similares. Ya era una fuente de descontento haber puesto en el cargo de primer ministro al espía Allawi (primero lo fue de Saddam Hussein, luego del M16, finalmente de la CIA). Para colmo de males, Allawi ahora es responsable de la destrucción de Faluya. Habrá en fin que hacer la vista gorda sobre un par de cosas. La destrucción de Faluya fue en parte una reacción a los mortíferos atentados contra la nueva policía iraquí. Está claro que realizar las elecciones, lo mismo que postergarlas, sin negociaciones con la resistencia no hará avanzar al país hacia su estabilización. Las negociaciones son fundamentales.
También pueden ser muy positivas. No está nadie esperando que tras las elecciones se implante una teocracia islamita en el país. Hasta el momento los partidos seculares no han tenido oportunidad de darse a conocer. Entre ellos se encuentra el partido pan-árabe, cuya participación en la vida política podría ser un elemento estabilizador de gran importancia. Ahora el partido pan-árabe está en la resistencia y por cierto no está en sus planes participar en las elecciones. Pero si cesaran las hostilidades, ese partido podría participar. Iraq se vería mucho mejor con un gobierno en que las fuerzas seculares y modernistas tuvieran más que decir que los clérigos fundamentalistas. Para eso se necesita tiempo. La resistencia exigirá sin duda el retiro de las tropas americanas. Pero incluso sobre ese punto se podrá negociar. También sería aceptable la intervención de tropas árabes y europeas que garantizaran la seguridad de los nacionalistas y de las provincias sunníes.